miércoles, 11 de mayo de 2011

Culpables con razón.

Estoy decepcionada. Y mucho. No creía que todo esto acabaría así. Las pequeñas riñas que siempre me han rodeado pasaban, como una hoja que sueltas en un río. Al principio, flota, pero después, se hunde en cuestión de segundos. Ésto no ha sido así, por mucho que lo creyera con todas mis ganas.

Yo siempre he creído tener la razón en las discusiones. Admito que mi cabezonería y mi orgullo me puede, pero ¿mentir? Eso nunca. Que me llamen mentirosa cuando no lo soy es una de las cosas que más odio en el mundo. ¿Para que mentir cuando puedes decir la verdad? Me parece estúpido. Tampoco soporto a la gente que se calla las cosas cuando una persona más lo necesita y menos, si se trata de una amiga. Te sientes sola y si ella no te apoya ¿quien va a hacerlo? Todo el mundo necesita sentirse respaldada y querida, sin excepciones de nadie.

Quiero mencionarte a ti. Si, Tú. Hipócrita de poca monta. Di las cosas cuando estemos las dos juntas y no por separado. Aunque claro, ya sé que así es mucho más facil aplastarnos. Tu personalidad perfecta sin fallos hace que me pregunte que haces mal. Nadie es perfecto. Eso lo sé mejor que nadie porque puede ser que yo sea la que más fallos tenga de todos nosotros, lo admito.

Sólo tengo una cosa que añadir. Quiero dedicarle todo mi apoyo y cariño a una persona, que ella ya sabe perfectamente quien es. Porque aunque otras personas no te apoyen, yo lo hago siempre. ¿Vale? Ahora necesitamos saber que tenemos a otra persona que piensa igual aunque quedemos mal delante de todos y con la culpabilidad de todo esto.

Porque aunque parezcamos culpables, somos culpables con razón. Y lo sabemos.

3 comentarios:

  1. Uaaaaaaaaaaaaaaa mola un montoooon!!! T_T

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  2. Gracias ainhoa, quería que tú más que nadie lo viese.

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  3. ^^ bueno al menos ya esta rasuelto... o casi :D

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